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jueves, 21 de octubre de 2010

La Unión Europea declara ilegal el canon digital

Lo estábamos esperando desde mayo de este año, cuando Verica Trstenjak, Abogado General de la Unión Europea, emitió una opinión que decía literalmente que «el canon por copia privada sólo puede gravar los equipos, aparatos y materiales de reproducción digital que presumiblemente se vayan a destinar a la realización de copias privadas» y que «no puede aplicarse indiscriminadamente a empresas y profesionales que claramente adquieran los aparatos y soportes materiales para otras finalidades ajenas a la copia privada».

Esta opinión [PDF 47 KB] no es vinculante, pero sí lo es la sentencia de el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que dice literalmente que «La aplicación del 'canon por copia privada' a los soportes de reproducción adquiridos por empresas y profesionales para fines distintos de la copia privada no es conforme con el Derecho de la Unión».

¡Yeeehah!

Mi enhorabuena a la gente de Padawan, la empresa a la que la que la SGAE le reclamaba el pago de 16.759,53 euros por el infausto canon digital y que ha sido quien ha llevado el caso a los tribunales europeos.

De todos modos, habrá que esperar a que los abogados analicen la sentencia, porque como bien observa Juan Agras, la coletilla «por empresas y profesionales» podría dejarnos a los consumidores de a pie fuera del ámbito de aplicación de esta.

(Vía El Mundo).

martes, 12 de octubre de 2010

Noticias Ramoncín destroza ‘Come as you are’, de Nirvana

José Ramón Julio Martínez Márquez (a.k.a Ramoncín), el Paladín de la SGAE, el defensor de los derechos de autor frente a los herejes y paganos, nos presenta su nuevo single: Come as you are de Nirvana. Lo curioso del video (y cito textualmente porqué yo no podría mejorarlo ni queriendo) de la revista RollingStone:

Cuesta creer que en tan poco tiempo, 3 minutos y 40 segundos, se comentan tantas tropelías musicales. La víctima es la canción Come as you are, clásico de Nirvana. Y el malhechor (nunca mejor dicho) es Ramoncín. Además de desafinar como si no hubiera mañana desde el primer segundo, El Rey del Pollo Frito se olvida la letra de la canción (minuto 1:40), aúlla (1:55), se echa un bailecito inadecuado para una joya del grunge (2:20) y más tarde (2:35) directamente se inventa la letra.

Una imagen vale más que mil palabras:

“Chapeau” Ramoncín …. viva, bravo y olé. No puedo decir nada más, me asaltan las lágrimas a los ojos viendo que, cada día que pasa, te hundes un poquito más. ¿Quién se atreve a decir que el rock español no goza de buena salud?

Aqui el original de Nirvana:


Fuente del Copy-Pasteo | Rolling Stone

martes, 22 de enero de 2008

Una calculadora online te dice cuánto te van a "robar" por el canon digital.

Intenta recordar los productos tecnológicos que compraste en 2007 e introdúcelos en el formulario de la 'Calculadora del Canon', alojada bajo el dominio de la página Todotiro.net. Pulsa calcular y recibirás como resultado una estimación de lo que te habrías gastado en la tasa compensatoria con las nuevas tarifas.

Tras la aprobación del nuevo esquema de precios por parte del Gobierno a finales de 2007, varios productos se han incorporado a la lista de soportes de grabación que deben pagar canon por el derecho de copia privada, como los discos duros o los teléfonos móviles.
El nuevo impuesto afecta a dispositivos como los discos duros o los teléfonos móviles

Para un consumidor que por ejemplo haya adquirido a lo largo del último año 100 CD regrabables (canon de 0,22 euros), otros 100 DVD regrabables (0,60 euros de canon cada uno), un disco duro (12 euros), un reproductor MP4 (3,15 euros) y un teléfono móvil con capacidad para reproducir MP3 (1,5 euros), el canon a pagar habría sido de 98,65 euros.

La actualización de la tasa compensatoria para incluir en su pago nuevos dispositivos sigue generando críticas, reunidas en su mayoría en torno a la Plataforma Todoscontraelcanon, que esta semana ha anunciado la presentación de dos millones de firmas contra el canon.

Los internautas, mientras, buscan formas de no pagar la tasa compensatoria. A la publicación del enlace a la calculadora del canon en el sitio social de noticias Menéame, por ejemplo, le han seguido sugerencias de sitios de internet extranjeros donde adquirir soportes de grabación sin canon, como mediandorra.com, dvdbarato.net o portaldvdr.net.

Via: 20minutos.es

jueves, 20 de diciembre de 2007

La industria de la música ha muerto

Magnifico articulo de Enrique Dans en Libertad Digital.


La industria de la música ha muerto. Y no lo digo yo, sino nada menos que la gaceta oficial de dicha industria: la MTV. En una serie de tres artículos, la prestigiosa cadena musical repasa las noticias del año, y dibuja un panorama desolador: Madonna decide abandonar a su discográfica e invertir en una empresa de conciertos, Sony BMG se dedica a instalar programas espías en los ordenadores de sus usuarios, la RIAA destroza la vida de una pacífica ciudadana, Nine Inch Nails rompe relaciones con la industria, Radiohead saca su álbum anunciándolo en su blog y vendiéndolo directamente en la web al precio que los clientes quieran pagar por él... La industria de la música ha muerto, y lo ha hecho por no entender el progreso, por pretender perpetuar situaciones que no podían –ni debían– ser perpetuadas, y por negarse a aceptar los cambios que el escenario traía consigo.

En España, las cosas están exactamente igual. Los artistas y las sociedades que afirman representarlos se dedican a amenazar a los políticos diciendo que van a "cogerlos de los cojones" (disculpen ustedes la expresión, que no es mía, sino textual de uno de ellos), se reúnen para hacer proclamas reclamando su derecho al pesebre, insultan a los fans, los amenazan con persecuciones judiciales, con cortarles el acceso a Internet, y mil barbaridades más que hemos tenido que escuchar a lo largo del año, a cada cual más patética. Evidentemente, algo debe ir mal. Si además vemos como los políticos de un lado insisten en conceder subvenciones a esos "artistas" (subvenciones que provienen de los bolsillos de otros ciudadanos, a pesar de la patente y evidente oposición de éstos), mientras los políticos del otro lado afirman querer eliminar el canon para pasar seguidamente a ilegalizar la copia privada y perseguir a los internautas mediante una supuesta agencia de la propiedad intelectual, es que además de ir mal, hay algo que huele a podrido. Podrido y maloliente. El olor que proviene de todos esos supuestos "artistas" reunidos y con mafiosas actitudes, y de los políticos que responden con prontitud a sus demandas es ese aroma inequívoco y dulzón de la podredumbre, de quien prefiere ignorar el entorno que le rodea para intentar perpetuarse en una forma de hacer las cosas que nunca volverá a ser igual. Pero pensemos: ¿qué realidad están dedicándose a ignorar conscientemente esos "artistas" y esos políticos?

Ignoran algo tan básico como que la red, internet, no es una fuente de calamidades que es preciso compensar, sino una enorme y desmesurada fuente de riqueza. Con cada descarga, con cada streaming de una canción de un artista, más crece su cuenta de ventas por asistencia a conciertos, por merchandising, por ventas en iTunes, por patrocinios y por todo tipo de insumos propios de quien sabe explotar la economía de la atención. El canon compensatorio pierde completamente su razón de ser cuando la actividad de los fans deja de ser algo por lo que es necesario compensar al artista, sino algo que el artista debería fomentar y agradecer. El hecho de que el pomposo Convenio de Berna suscrito por 163 países recoja la necesidad de compensar al artista por la copia privada no refleja nada más que el hecho de que se trata de un tratado escrito nada menos que 1886, reformado en varias ocasiones para adaptarlo a las necesidades de quienes se dedicaban a una actividad hoy tan muerta como distribuir pedazos de plástico con música dentro, y cuya última revisión viene del año 1979, mucho antes de que nadie pudiese imaginarse lo que era internet y lo que podría llegar a traer consigo. Si algo demuestra el absurdo del canon es, precisamente, que el Convenio de Berna debe ser reformado.

Ante la situación actual, es preciso tomar algo de distancia y perspectiva, y pararse a pensar durante un momento en el ridículo espantoso que los "artistas" y los políticos están haciendo: un canon compensatorio que compensa algo que no debe ser compensado, que provoca niveles de protesta rayanos en la alarma social, apoyado en un tratado apolillado y mediatizado que precisa de una revisión a la luz de los nuevos escenarios, e instrumentado por una sociedad de gestión, la SGAE, que goza de cotas de impopularidad jamás vistas en este país. Una sociedad que propone dedicar una pequeña fracción del canon (la gran mayoría se destina a financiar precisamente su gestión) a una pequeña fracción de artistas, con un criterio que ya no es que sea poco transparente, sino que es simplemente ridículo: se supone que compensa el que las personas se descargan música ejerciendo su derecho de copia privada y por tanto los creadores no venden sus anticuados pedacitos de plástico, pero ¿en virtud de qué se va a calcular? ¿De las ventas? ¿Cómo, si no venden? ¿De las listas de los Cuarenta Principales, más mediatizadas y falsas que un billete de dos euros? ¿De la popularidad en las descargas de P2P, rizando ya el rizo del absurdo? ¿No se dan cuenta de que todo esto no tiene ningún sentido?

Simplemente, la industria de la música ha muerto, y lo que vamos a tener a partir de ahora es, simplemente, música, que por cierto, nunca ha estado mejor que como está ahora. La industria existente desaparecerá o se adaptará, vivirá en la red en lugar de hacerlo al margen de ella, se comunicará directamente con sus clientes en lugar de insultarlos y llevarlos a juicio, y no renunciará a la innovación para dedicarse a vivir de los subsidios y la sopa boba.

La industria de la música ha muerto. Y los políticos deben entenderlo, alejarse de su apestoso cadáver, y dedicarse a gestionar en función de los verdaderos intereses de los ciudadanos y de los verdaderos artistas, no de esos "artistas" malhablados, mafiosos, insultantes y desagradables que se reúnen en torno a la SGAE y exigen pagos por favores políticos. Copia privada como derecho indiscutible, y compensación establecida por los mecanismos del mercado: que los artistas se compensen aprovechando la maravillosa difusión y las oportunidades de negocio que brinda la red, como todos esos artistas que ya han huido del "manto protector" de las discográficas han demostrado que puede hacerse.

martes, 18 de diciembre de 2007

El gobierno propone un canon de 0,17 euros para los CD-R y de 1,5 para móviles

CD y móvil

El documento que se esperaba desde hace meses se ha hecho público hoy. Los ministerios de Cultura y de Industria han dado a conocer su propuesta de tarifas para el canon digital que plantea una tasa de 3,15 euros que gravará los reproductores de MP3 y MP4, y de 1,5 euros sobre los móviles.


Frente a las tarifas por copia privada que estaban vigentes desde 1992, esta propuesta contempla ahora nuevos soportes y equipos que han entrado en el mercado en los últimos años.
La propuesta contempla soportes y equipos que han entrado en el mercado en los últimos años
Los soportes más utilizados, como los CD y DVD, reducen su canon más de un 20%, y pasan de 0,22 y 0,60 euros a 0,17 y 0,44 euros, respectivamente. En el caso de las memorias USB, que no estaban sujetas a ninguna tarifa, se aplicarán 0,30 euros, y las unidades autónomas de almacenamiento pasan de no tener coste a 12 euros.


Las grabadoras de CD y DVD tendrán un canon de 3,40 euros frente a los 6,61 euros anteriores, lo que supone una reducción del 48,5%. En el caso de las impresoras, las de inyección de tinta pasan de estar gravadas con 15 euros a 7,95 euros, mientras que las de tipo láser reducen el pago de 15 a 10 euros.

Consecuencia de la Ley de Propiedad Intelectual

El canon es una tasa que deben pagar los fabricantes pero lo normal es que el precio se traslade antes o después al consumidor. Se trata de una compensación los derechos de propiedad intelectual que los creadores dejan de percibir por las copias privadas.

La Orden calcula la compensación que se aplica a cada equipo mediante una estimación de sus ventas y responde a la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual que se aprobó por consenso en junio de 2006. La propuesta se enviará ahora a las Entidades de Gestión y a las Asociaciones de Fabricantes de Equipos y Soportes y posteriormente al Consejo de Usuarios y Consumidores.

Via: 20Minutos.es

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Adiós, canon, adiós…

canonLas cosas empiezan a estar cada vez más claras: el Senado emplaza al Gobierno a eliminar el canon digital en el plazo de un año, en una enmienda presentada por Entesa Catalana de Progrés y aprobada por todos los grupos con la única excepción del Partido Socialista (El Mundo, Libertad Digital, El País). El voto del Partido Popular, según se comenta en Público y a la espera de mejores explicaciones, parece que respondió a un error, a un patético “no sé ni lo que estoy votando”.

El canon es una aberración. Un impuesto absurdo, una moderna versión de aquel portazgo que cobraban arbitrariamente los señores feudales en el siglo XV a todo aquel que pretendía entrar en las ciudades, una forma de proteger de manera patética un modelo de negocio que se niega a evolucionar con los tiempos y pretende subsistir a base de subvenciones. Nos hemos hartado de protestar, de decirlo, de hacer asociaciones, de recolectar firmas, de escribir artículos, de dar cursos, de participar en conferencias y mesas redondas en todo tipo de foros… El canon es, por su evidente injusticia y arbitrariedad, uno de los temas que más acuerdo concilian en la sociedad española. La votación de la enmienda en el Senado debería reflejar esto mismo: corregir esa situación absurda, pedir al Gobierno que elimine semejante aberración, que deje de establecer ciudadanos de clase A y de clase B, que no intente “poner un estanco” y “dotar de especiales privilegios” a esos “artistas” que pretenden arrogarse en únicos portavoces de la cultura, de una cultura que se avergüenza de ser reclamada para semejantes causas. Pero no, parece que sólo fue “un lamentable error”, y que tanto PP como PSOE parecen apoyar los intereses del “culturetariado” en lugar de las preocupaciones de muchos de sus votantes. Cuando esto llegue al Congreso, tendremos oportunidad de saber quién es quién y a quién apoyan. Mientras tanto, es preciso exigir una toma de postura clara a los partidos, y obrar en consecuencia el próximo 9 de Marzo.

La cultura no está en crisis, ni mucho menos necesita de canon alguno para ser protegida. El canon responde a otros intereses: a los de un negocio de impresionantes magnitudes y con poderosísimos lobbies de poder a su alrededor, que pretende vivir de la sopa boba y negarse a evolucionar con los tiempos. Y no nos engañemos: seguirán intentándolo mientras puedan. Todo parece indicar que esta enmienda tendrá una vida corta, y que el Partido Popular “corregirá su lamentable error” cuando ésta sea votada en el Congreso. Pero al menos, con episodios esperpénticos como éstos, sabemos de qué lado están los políticos y los intereses de quién defienden. Tomaremos nota.

Via: El Blog de Enrique Dans

sábado, 8 de diciembre de 2007

Esa lista está incompleta

Como todos saben en mi casa, mi hermano es dado a cantar en la ducha. Su repertorio, que es amplísimo, está comprendido en un 76% (según datos de 2004) por autores que han cedido la gestión de sus derechos a la SGAE. Es cierto que la Ley de Propiedad Intelectual reconoce el derecho del comprador a realizar una copia de la obra adquirida si la destina a su uso privado, pero también es cierto que establece el derecho del autor a cobrar por esa copia. Dicho esto, resulta evidente para cualquiera que cuando mi hermano nos deleita con su interpretación del 'Corasón partío' de Alejandro Sanz - fantásticos arreglos los que consigue golpeando el grifo con el bote de champú medio vacío -, está reproduciendo una obra protegida por los derechos de autor sin pasar por caja.

Pocos discutirán que mi hermano, como cualquier otro dado a los vicios de cantar, tararear o silbar, debería estar sujeto al canon. Me queda la duda de si debería pagar por su cerebro, que sirve de soporte digital para almacenar las canciones (ver "The Memory Code", Scientific American, july 2007), o por sus cuerdas vocales, laringe, pulmones y resto del aparato fonador, que utiliza para reproducirlas. La cuestión no es baladí.

Si sólo graváramos cuerdas vocales, laringe, etc, mi hermano, que es un tío espabilao, intentaría escaquearse asegurando que a partir de ese momento prescindiría de cantar en voz alta, limitándose a reproducir en su cabeza la canción. Ah, pero esto no debería eximirle de su obligación a pagar, puesto que de cualquier modo habría codificado en su memoria una obra protegida. Ahora bien, si sólo graváramos su cerebro, con toda seguridad se sentiría en libertad de ir cantando por ahí - no sólo ya en la ducha - canciones que otros podrían a su vez escuchar y registrar en su memoria. Dejando de lado el papel que tendría en la distribución ilegal de una obra protegida por los derechos de autor, es evidente para cualquiera que se apellide Bautista que eso de que mi hermano cante cada vez que le venga en gana sin que el Sr. Sanz vea ni un sólo céntimo es del todo injusto. Me temo que, para evitar males mayores, deberían gravarse tanto el cerebro como las cuerdas vocales, etc, etc.

Seamos honestos, mi hermano no es el único español que canta, tararea o silba. Como es evidente que tratar de averiguar quién lo hace y quién no es materialmente imposible, propongo que se grave con el canon digital a todos los individuos dotados de cerebro y/o cuerdas vocales, laringe, etc. De hecho, una decisión de este tipo sería completamente coherente con la de la aplicación del canon a un teléfono móvil con capacidad de reproducir archivos de música. Puede que su dueño no lo utilice para eso, pero PUEDE USARLO. Estarán de acuerdo en que es mejor prevenir que no cobrar.

Via: nodos.typepad.com

viernes, 9 de noviembre de 2007

David Arcos, ha iniciado una campaña de apoyo a Krusher, consistente en reproducir en nuestros blogs, el artículo por el cual condenaron a Krusher. Como ya hice en otras ocasiones apoyo esta iniciativa.

FREE KRUSHER!

(…) hemos recibido el resultado de la apelación desde la Audiencia Provincial de Madrid: La sentencia ha sido ratificada, y no cabe recurso de apelación. El fundamento jurídico que parece haber es que Vicente (Krusher), al tener control sobre la página, era responsable de los comentarios vertidos en la misma. Así que eso es todo… hemos perdido.

Ratificación de la condena a Krusher, blog de la frikipedia.

Recordemos que condenaron a Krusher por unos comentarios vertidos en la Frikipedia. Hoy Krusher hace público que la condena ha sido ratificada, y ya no es posible presentar un recurso de apelación.

¿De que se acusa a Krusher? Exactamente de esto:

sgae_frikipedia.jpg

Algún usuario modificó la Frikipedia. La descripción de SGAE decía que dicha entidad está formada por una mafia (totalmente cierto: el diario Público demostró con evidencias que la SGAE es una mafia [Edit: noticia]). Y añadió la foto de Pedro Farré shoppeado en pirata. Es evidente que la imagen es falsa: Pedro Farré no tiene un loro, sino un buitre carroñero.

Mientras la sentencia que condena a Krusher no cambie, yo me comprometo:

  • A no comprar, regalar, recomendar ni descargar ningún CD de música de afiliados a la SGAE
  • A no asistir ni recomendar ningún concierto de afiliados a la SGAE.
  • A no comprar ningún CD virgen en España, puesto que el canon da unos beneficios multimillonarios a la SGAE.
  • A no usar ningún hosting español, para que no me pueda denunciar la SGAE.
  • A no votar a ningún partido político que no condene explícitamente los actos de la SGAE.

FREE KRUSHER!

jueves, 25 de octubre de 2007

Música más allá de las Discográficas.

Como parece que no nos queda otra que vivir en el capitalismo, y el capitalismo pune a los vagos, las empresas discográficas, demasiado acomodadas para evolucionar su modelo de negocio, empezaron hace ya algunos años a intentar amoldar el sistema a ellas mismas, y no hacer mover el culo de llevar a Mahoma a la montaña. Era necesario proteger la cultura de la amenaza que cernía sobre ella.

En fin, no cuento nada nuevo, el pan de cada día en nuestro país desde que Ramoncín decidió ponerse a dieta de fritangas. Pero mira tú qué contrajemplo más bueno nos ha brindado ahora Radiohead, quienes liberados de su contrato con EMI, decidieron publicar su último trabajo en Internet . Los usuarios se pueden descargar el CD y pagar por él lo que el propio usuario cree que se merece el trabajo. Incluso se lo pueden descargar gratuítamente.

Una semana después, el grupo ha ya vendido 1.200.000 copias a una media de 8 dólares (unos 6 euros), de lo cual la banda se lleva la totalidad, y no un porcenaje. Esto es, unos 9 millones de dólares.

miércoles, 24 de octubre de 2007

Secure-It, una pegatina para evitar el robo del portátil

Secure-It

La mayoría de portátiles incluyen una ranura con la que, mediante un cable, podemos sujetar el ordenador a la mesa o a algún otro medio físico para evitar su robo. Lo malo es que si acaban quitándonos el portátil no hay manera sencilla de identificarlo posteriormente.

El Secure-It Stop-Lock recurre a una idea similar, pero identificado el ordenador. Consiste en una pegatina ultrarresistente que se coloca en la tapa del ordenador y que incluye un conector para atarlo mediante un cable.

Esta pegatina es muy difícil de quitar sin dañar la carcasa. Según el fabricante hay que aplicar más de 350 kilos de presión para conseguirlo. Pero si se consigue quitar, esta deja un rastro en su parte trasera, como un “tatuaje” donde se indica que el equipo ha sido robado y un número de teléfono donde llamar para devolverlo.

Con esto se intenta evitar la reventa de equipos robados y facilitar la devolución de estos. El pack se vende con la pegatina junto al cable y los accesorios para conseguir pegarlo correctamente al ordenador.

lunes, 22 de octubre de 2007

Lo que nos costará el canon

Los ministerios de Cultura e Industria han hecho llegar a las entidades de gestión de los derechos de autor y a las asociaciones de fabricantes de dispositivos electrónicos las tarifas que quieren aplicar en concepto de canon para dar así cumplimiento a lo dispuesto en la Ley de Propiedad Intelectual.

Telefónos móviles, PDAs y lápices de memoria, por los que hasta ahora no teníamos que pagar ni un céntimo en concepto de canon, pasarán a formar parte del listado de dispositivos afectados por el dichoso gravamen. Es decir, que antes de que acabe el año nos costarán más caros.

Estas son las cantidades que, si no media un milagro, deberemos comenzar a pagar en breve:
  • Telefónos móviles y PDAs: 1,50 €
  • Grabadoras con disco duro: 12 €
  • Lápices de memoria: 0,30 €
  • Escáneres o equipos monofunción que permitan la reproducción de documentos: 10 €
  • Equipos multifuncionales de sobremesa cuya capacidad de copia no sea superior a 29 copias por minuto, capaces de realizar al menos dos de las siguientes funciones: copia, impresión, fax o escáner: 16,67 €
  • Equipos o aparatos con capacidad de copia de hasta nueve copias por minuto: 16,67 €
  • Equipos o aparatos con capacidad de copia desde 10 hasta 29 copias por minuto: 114,95 €
  • Equipos o aparatos con capacidad de copia desde 30 hasta 49 copias por minuto: 153,28 €
  • Equipos o aparatos con capacidad de copia desde 50 copias por minuto en adelante: 189,0€
  • CDs: 0,17 €
  • DVDs: 0,44 €
Cada vez que compréis algunos de estos dispositivos pensad que una parte de vuestro dinero va a ir a destinada a la protección de la cultura y de sus más firmes garantes y defensores: la SGAE, Ramoncín, Teddy Bautista, PROMUSICAE, Luis Cobos y, en general, nuestros artistazos, literatos todos ellos. Yo, ya os lo digo, me sentiré orgulloso de contribuir a la causa.

Via: AbadiaDigital.

Copyleft intimida a la Brigada de Investigación Tecnológica

La Fundación Copyleft se defiende, y lo hace pasando al ataque. En su página web ya han anunciado que se querellarán contra cualquier funcionario policial que se aparte de las instrucciones de la Circular 1/2006 de la Fiscalía General del estado.

Este anuncio viene precedido de una semana muy tensa en la que los jueces han dado la razón a Sharemula, una página que ofrece enlaces de descarga proporcionados por los propios usuarios. Copyleft además se hace eco en su comunicado de las diferencias que establecieron los jueces sobre este tipo de páginas, y concluye con la resolución que finalmente les dio la razón.

Copyleft notifica a la Brigada de Investigación Tecnológica que intenpordrán acciones legales en los siguientes supuestos:

- En el supuesto en que el funcionario policial se aparte de lo dispuesto en la Circular número 1/2006 de la Fiscalía General del Estado, que señala cómo el Estado ha de ejercer el ius puniendi, La Fundación Copyleft procederá mediante querella por el delito de prevaricación y, en su caso, cohecho.

- En el supuesto en que, además, apartándose de lo dispuesto en la Circular, se proceda a la detención del ciudadano, la querella se interpondrá también por detención ilegal.

- Lo anterior se hará efectivo desde el conocimiento por la Fundación Copyleft de cualquier investigación en curso, en cualquier estado procesal, sobre hechos de igual naturaleza que los ocurridos en el caso Sharemula y a partir de esta fecha.

La Fundación Copyleft insiste en que "las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han de someterse al Ministerio Fiscal, estar al servicio de los ciudadanos y no de grupos empresariales, y dedicar sus esfuerzos y recursos a los delitos reprochables que se cometen en la Red, no destinando los escasos recursos públicos a satisfacer intereses privados."

Via: Elpais.com

miércoles, 10 de octubre de 2007

La verdadera situación de la industria de la música en España

La industria musical está en el punto de mira de la sociedad desde hace varios años; el canon de la SGAE a los dispositivos electrónicos, el top manta, las descargas de Internet, cruces de declaraciones de artistas… han provocado que la supuesta “crisis” de esta industria esté en boca de todos; todo el mundo opina sobre el tema, pero poca gente lo hace con verdadero conocimiento de la situación del sector, con cifras que avalen sus posturas.

Para documentar este artículo se han utilizado datos provenientes de fuentes oficiales, principalmente Promusicae (Productores de música de España) con sus informes anuales (el último de 2006), su Libro Blanco o sus informes sobre la piratería, así como los Anuarios de la SGAE.

  • LA INDUSTRIA MUSICAL EN ESPAÑA
  • En primer lugar conviene dimensionar el peso de la industria musical en España, con un volumen de negocio superior a los 1.000 millones de euros anuales y que se calcula da empleo a aproximadamente 50.000 españoles. De esta enorme cantidad aproximadamente un tercio corresponde a la venta de música en sus distintos formatos. Esta cifra global de venta de música en España está controlada por las “majors”, cinco distribuidoras que controlan cerca del 90% del mercado de venta de música en el país (Sony, EMI, Universal, Warner y Vale Music), y que ven como el negocio musical (venta de música grabada) ha disminuido de manera acusada desde el año 2001, cuando se vendieron discos por valor de 685 millones de Euros, a el pasado año 2006 con 375 millones de euros). La bajada de ventas ha sido generalizada en todos y cada uno de los formatos, especialmente en los CDs de música (que constituyen más del 90% de las ventas con 37 millones de CDs de música vendidos en España en 2006) y los sencillos, e incluso ha afectado a los DVDs musicales, tras unos meses de fuertes subidas. Tan sólo el negocio de las descargas “legales” ha experimentado un enorme repunte en los últimos meses, aunque todavía supone una muy pequeña parte del pastel, no así el mercado de tonos para el móvil, la gallina de los huevos de oro para la industria en los últimos tiempos.

    Ventas de música en España

  • 10% DE LAS VENTAS PARA EL ARTISTA
  • ¿Cómo repercute este descenso de ventas de música grabada en los artistas? Pues relativamente poco, a tenor de las cifras. Según datos de la propia asociación de productores españoles (Promusicae), un 27% del precio del disco está destinado a campañas de promoción y marketing, un 18% va para las productoras, 16% para las fábricas de discos, 12% para los estudios de grabación, y tan solo 10% para el autor musical y otro 10% para el artista por medio de los royalties. Esto quiere decir que el descenso de ventas repercute directamente en los beneficios de los productores, distribuidores y publicistas, pero no tanto en los ingresos del artista, que ve compensados por el crecimiento del mercado en otros ámbitos como mostraremos a continuación.

  • LOS CONCIERTOS. MÚSICA EN DIRECTO
  • La música en directo, los conciertos, suponen la principal fuente de ingresos para el artista en un negocio que no hace sino crecer año tras año. Más de 100.000 conciertos se celebran cada año en España, con más de 25 millones de asistentes que dejan una recaudación total de unos 150 millones de euros, a los que hay que sumar más de 500 millones de euros que proceden de otras vías de financiación, en particular las referentes a instituciones públicas y patrocinadores. Esto nos deja un montante de más de 700 millones de euros, cifra muy superior al dinero que se mueve actualmente en venta de música grabada y que los artistas perciben en mucha mayor proporción. Además, como se puede observar en el gráfico, el gran descenso de venta de música en España coincidió con exactitud con el repunte del negocio de los conciertos, creando un reparto de la riqueza más ajustado que el del modelo anterior.

    Recaudación de conciertos en España

  • LA PIRATERÍA MUSICAL
  • La supuesta “crisis” de la industria musical es achacada siempre por los integrantes de este multimillonario negocio a las descargas de internet, culpándolas de todos los males. Es obvio que el impacto de las descargas “ilegales” (aunque en este punto se podría entrar a debatir cuánto de ilegal tienen, ya que en principio están respaldadas por el derecho a copia privada) ha supuesto un fuerte varapalo para una industria que se enriquecía de manera escandalosa siguiendo un modelo de negocio absolutamente caduco y condenado a desaparecer, y que no ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos; es más, por lo general la industria sigue incidiendo en su intento de “matar moscas a cañonazos”, que no hacen sino agravar su situación. Otro caso completamente diferente consiste en la venta de CDs piratas en mercados callejeros, lo que habitualmente se conoce como top manta. Según estudios del sector, aproximadamente 1 de cada 4 discos se venden en el top manta de manera ilegal, y en este punto sí que existe una importante acción policial para erradicar este negocio ilegal.

  • CONCLUSIONES
  • Está claro que la industria musical se encuentra en una situación mucho peor para sus intereses que hace 10 años, y que internet y las descargas P2P tienen mucho que ver en ello, pero no es menos cierto que la situación anterior constituía un claro ejemplo de capacidad de exprimir a los consumidores, con multimillonarios beneficios para las discográficas. Normalmente la gente asocia música con industrial musical, cuando es algo que no necesariamente va unido. El modelo actual de negocio en el mundo de la música es mucho más complejo a la vez que justo que el modelo anterior, incluso con oportunidades para producir uno su propia música al margen de las majors, a la vez que supone un reto para una industria que ha perdido unos años preciosos criminalizando a los amantes de la música e intentando que todos los españoles paguemos por los “ingresos de menos” que percibían, en vez de adecuarse a la nueva escena con propuestas innovadoras.



    Via: www.cinetic.cc/blog

    viernes, 5 de octubre de 2007

    Nos jugamos el futuro de la música

    Jammie Thomas es una estadounidense de 30 años que ninguno de nosotros querríamos tener por vecina. Aloja en su cerebro una mente perversa, capaz de las más terribles atrocidades. Es una delincuente, una maleante, una desalmada, una facinerosa.

    Para que os hagáis una idea aproximada de lo cruel que puede llegar a ser esta chica, debéis saber que no ha tenido reparos en bajarse 24 canciones de Internet a través de programas P2P y compartirlas gratuitamente con otros internautas. ¡Pero dónde vamos a llegar con seres así!

    Pero no os preocupéis. La "justicia" norteamericana ha tomado cartas en el asunto y la ha castigado como se merece. Esta semana un juzgado de Minnesota la ha condenado a pagar a las discográficas 9.250 dólares por cada uno de los 24 temas que se ha descargado, lo que significa que en total deberá abonar 222.000 dólares. ¡Para que aprenda!

    Dada la extrema gravedad del asunto, en la causa se han personado Capitol Records, Sony BMG Music Entertainment, Arista Records, Interscope Records, Warner Bros Records y UMG Recordings, que a estas horas están celebrando por todo lo alto la decisión que ha acabado tomando el jurado.

    Me alegro. Estaba en juego el futuro económico de muchos artistazos, que a estas alturas, y con la jodida piratería haciendo estragos, apenas si pueden comprarse un par de jets privados, 4 ó 5 Ferraris y 2 ó 3 mansiones al cabo del año. ¡Qué desgracia por favor! Con todo lo que hacen por la sociedad, con las horas y horas que dedican a hacer de este un mundo mejor, con lo que se desviven por participar en causas solidarias cuando están promocionando sus discos, con lo bonachones que son joder, y esta choriza robándoles ¡24 canciones!. ¡Mala! ¡Delincuente! ¡No tienes corazón!

    Desde este pequeñito y poco visitado blog, animo a la SGAE y compañía a que inicien una batalla legal de igual magnitud en este santo país. ¡Joder, que nos estamos jugando el futuro de apellidos ilustres como Bisbal, Sanz, Iglesias o Ubago! ¡Es que a este paso no les va a quedar más remedio que ir por la vida con sólo 6 ó 7 coches de clase alta sin más! ¡Nada de superdeportivos, nada de yates como los del Pocero! ¡Señores, que si las cosas siguen así van a tener que ponerse a trabajar, ostia! ¡Pero qué desgracia por favor!

    Si se tiene que meter entre rejas a millones de jodidos internautas, liberticidas genéticos, incapaces de respetar la propiedad intelectual, que lo hagan. Todo sea por la música, por la vida, por la cultura, por Teddy Bautista, por Ramoncín (¡genio!), por esos dioses que lo dan todo por nosotros esperando a cambio sólo unos cuantos miles de millones de euros. Se merecen eso y más.

    sábado, 29 de septiembre de 2007

    Varapalo de la UE al canon (robo) digital español


    El canon sobre soportes digitales no puede cobrarse indiscriminadamente. La Administración y las empresas no deberían satisfacer el canon en sus compras de soportes y aparatos porque no los emplearán para almacenar obras con derechos de autor. Ésta es la tesis que defiende el comisario europeo de Mercado Interior, Charlie McCreevy, en su respuesta a una pregunta del eurodiputado de Iniciativa Raúl Romeva. Según McCreevy, sólo deberían estar sometidos a canon aquellos productos que vayan a utilizarse "en medida apreciable" para hacer copias de uso privado.

    El movimiento Todoscontraelcanon remitió ayer esta respuesta a Industria y Cultura para que interrumpan la aplicación del canon. Justicia, por ejemplo, paga el canon por la documentación digital de los juicios. Sólo en la jurisdicción civil y hasta 2005 ha empleado millón y medio de CD. Todoscontraelcanon mostró ayer su satisfacción por "el respaldo que nos muestra la Comisión Europea". Pedro Farré, director de Relaciones Institucionales de la Sociedad General de Autores (SGAE), manifestó a este diario que las sociedades de gestión no se han opuesto a una excepción de esta naturaleza siempre que el control sobre el uso de los soportes digitales sea eficaz. "Podría contemplarse que la Administración no pagara el canon si introduce controles eficaces sobre el empleo de sus soportes digitales. De todos modos, resultarían más caras estas medidas que el pago del canon". Farré previene que en el cálculo sobre el importe del canon se ha tenido presente que la Administración lo paga. "Si se la exime, el canon de los particulares debería subir la cuantía". Con respecto a las empresas privadas, considera más polémico un control público del uso que hagan de los cedés adquiridos. Farré ve imposible que la inminente orden ministerial que fijará las nuevas tarifas del canon pueda contemplar alguna excepción "porque requiere una negociación".

    jueves, 13 de septiembre de 2007

    El nuevo canon digital presupone que “todos somos piratas”

    Con el nuevo canon, los “piratas” saldrán ganando… los consumidores legales pagaran el pato.

    Finalmente las entidades gestoras se han salido, casi, con la suya. Teléfonos móviles, reproductores mp3, Cámaras digitales, dispositivos USB, tarjetas de memoria … verán incrementado su precio por la aplicación de una tasa que compensará a los autores, discográficas, interpretes, actores y así hasta un largo etcétera de las “posibles copias” de obras protegidas que un usuario pueda hacer.

    Además, el hecho de que algunos dispositivos precisen de otros para aumentar sus prestaciones incrementará enormemente la factura que deberemos pagar. Así, si por ejemplo, adquirimos un móvil y además deseamos incrementar su capacidad con una tarjeta SD, pagaremos más. Lo mismo puede suceder si adquirimos un lápiz USB (dispositivo sospechoso de contener productos piratas) o una tarjeta para nuestra cámara fotográfica digital.

    Ser legal cuesta más

    Pero si además, resulta que en vez de descargar de una red P2P una canción la compramos en una tienda online paradójicamente “pagaremos” el doble.

    Y es que las discográficas y otros ya reciben una tasa de las canciones que vende iTunes o cualquier otra tienda y que alcanza, en algunas ocasiones, hasta el 50% del valor que pagamos.

    Lo ilógico del asunto es que por una parte debemos pagar un canon por un dispositivo en el que vamos a reproducir canciones que cuando las compramos nos cargan otro canon.

    La SGAE y otras entidades se quejan de que aún van a recibir poco dinero. Estas mismas entidades deberían también pensar que el consumidor puede llegar a la conclusión de que ser “legal” le es más costoso que bajarse canciones del BitTorrent o de la mula y que en fin no siempre debemos pagar siempre el pato aquellos que compran y pagan religiosamente todo con lo que cargan sus móviles o sus MP3.

    lunes, 10 de septiembre de 2007

    La crisis de la industria del disco y sus causas

    La industria del disco siente que su fin se acerca y que, si Dios no lo remedia, va a extinguirse del mismo modo que se extinguieron los dinosaurios. Anteriormente, otros industriales prósperos y decentes, como pudieran ser los fabricantes de escupideras y orinales, tuvieron que cerrar sus puertas cuando tiempos más higiénicos les declararon obsoletos. Nada nuevo bajo el sol, es la ley de la oferta y la demanda: cuando nadie quiere lo que tú vendes, desapareces.

    Imagino que el lector debe estar pensando que la música no es lo mismo que un orinal y que, excepto los bebés, nadie necesita un orinal teniendo un buen cuarto de baño, mientras que la música gusta y ha gustado siempre a todo el mundo, habiendo incluso mucha gente a la que nos enloquece. Y el lector tendrá toda la razón del mundo, pero el hecho está ahí: la crisis de la industria del disco es la noticia más candente y comentada del mundo musical.

    Los precios abusivos de los discos, el pirateo y las páginas de intercambio de MP3 en internet (yo añadiría el empeño de la industria y los medios por promocionar música mediocre y aburrida, pero, claro, eso es una cuestión de gustos) han hecho tambalearse a una industria en apariencia inamovible. Lo curioso es que, mientras iba sacando, sin prisa, pero sin pausa, a puñaditos, la tierra que iba a cubrir su ataúd, la industria se regalaba triunfalista, alardeando de unas cifras de ventas multimillonarias (millones de copias de Alejandro Sanz, un millón de Estopa, 400.000 de Ana Torroja, otras tantas de Manolo García, Jarabe de Palo, Enrique Iglesias, Ismael Serrano, Marta Sánchez, Duncan Dhu y quien se tercie) que, indudablemente, o eran falsas, o, de ser ciertas, denotan lo absurdo de un mercado que, independientemente de los millones, está a punto de extinguirse.

    Como espectadores conscientes de las jugadas desmañadas que se estaban llevando a cabo en nombre de un mercantilismo malintencionado o ingenuo, vamos a proponer, sin ningún ánimo de polémica, los siguientes argumentos en relación con el tema para los que, afectados o no, tengan ganas de ejercitar las meninges.

    I. La industria se ha empeñado obsesivamente en demostrar que la música no importa.

    No podemos comprender el porqué, pero así es: se supone que son la belleza física, la elegancia, la literatura y, a lo más, el sonido lo que hace vender discos. Me remito a los hechos: ¿cómo es sino que el MP3, que es sólo música, está logrando desbancar a esas ediciones en CD tan bonitas y tan caras que se empeñan en hacernos comprar? Incluso la fan más alienada, cuando se compra un disco del ídolo más lamentable -Enrique Iglesias, por ejemplo-, está convencida de que lo que le gusta es su música. Si no, se compraría postales, pósteres, cromitos o camisetas que son más baratos que el disco.

    II. La industria del disco no vende música, sino soportes.

    La industria del disco ha estado convencida durante los últimos veinte años de que, contando con una exposición y un valor añadido extramusical suficientes, cualquier producto se puede convertir en éxito, incluyendo los consabidos dos minutos de silencio (desde John y Yoko hasta Depeche Mode). Y, sin embargo, a nadie le gustan los discos ni las casetes per se, sino las canciones que contienen: contra todo pronóstico, el público ha elegido bajarse las canciones de internet sin soporte ni nada o comprarse los discos en el “top manta”, despreciando la portada y los regalitos que no hacen más que encarecer el producto. Este aspecto de la crisis tiene difícil solución porque, desde los años 60, y quizá antes, disco y música se han convertido en sinónimos tanto para la industria como para muchos consumidores y estoy segura de que, ahora mismo, hay lectores que no están entendiendo de qué estamos hablando. Las consignas lanzadas por algunas campañas alarmistas abundan en identificar ambos. Pues no, la crisis de la industria no trae consigo la muerte de la música: ni Juan Sebastián Bach ni los grandes maestros del pasado necesitaron cobrar derechos de autor ni tener discos en el mercado para inventarse lo que ahora mismo seguimos llamando música.

    III. La industria del disco no se molesta en conocer a sus clientes.

    Los gustos y criterios personales de su personal y, como mucho, de la gente de los medios, constituyen la única guía para llevar a cabo tal o cual inversión. Los jefes de producto de las compañías tienen, en mi opinión, una responsabilidad injusta y las compañías arriesgan demasiado en cada lanzamiento hecho a ciegas. Inevitable que se hayan vuelto tan conservadoras y se limiten a repetir fórmulas mil veces probadas. Encuestas, tests, estudios de mercado, sondeos de opinión y, sobre todo, servicios de atención al cliente, semejantes a los que existen en cualquier otro sector, se convierten en imprescindibles en un momento de crisis. Incluso en estos tiempos de pirateo e internet, siguen existiendo sectores alternativos de la industria discográfica que siguen prósperos dada su comprensión de lo que el público les pide. Los ejemplos llenarían miles de páginas.

    IV. La industria del disco desprecia al melómano, su único cliente potencial.

    Es decir, crea su producto para el público al que no gusta la música -en teoría más grande y más manipulable-, despreciando a los que, por lógica, son los consumidores básicos de música: los melómanos. Generalmente se considera que este sector es más reducido y menos manejable, olvidando que, en cambio, es muchísimo más fiel y más activo.

    V. La industria del disco se ha quedado anclada en los planteamientos de los años 60.

    Me refiero a que, dado que fue entonces cuando, gracias al aumento de la capacidad consumista de los adolescentes, consiguió su mayor desarrollo, sigue dirigiéndose exclusivamente al público adolescente en lugar de recapacitar y observar la cruda realidad: después de dos décadas de carestía de bebés, la edad media de los españoles sobrepasa los cincuenta años y, ni el más memo de los cincuentones va a interesarse nunca por Natalia, Raúl o Snoop Doggy Dogg, ni va a sentir el más mínimo interés por la frivolidad y la locura que rigen la actualidad musical.

    VI. La industria del disco ha perdido el contacto incluso con el público joven.

    Sabido es que están dejando de comprarse música porque prefieren el Sega, el fútbol, el botellón y otros hobbys más divertidos y actuales: la industria del disco no ha sabido encontrar su sitio en medio de la oferta de ocio actual para la juventud. La gente que sólo ha conocido el CD no lo valora como se valoraban antes los delicados discos de vinilo. Desde el principio sabes que tienes algo regrabable y que no vale lo que cuesta. El fracaso es mayor en cuanto que este sector constituye su objetivo principal. No sería tan grave si se hubieran ganado otro público, pero como no es así…

    VII. La industria del disco ha devaluado metódicamente su producto con el baile de soportes que se inició hace veinte años.

    Porque... ¿quién te dice que, cuando hayas conseguido sustituir tu querida colección de discos de vinilo, que tantos sudores te costó reunir, por sus correspondientes CDs (porque tú sabes que, te digan lo que te digan, aún no están editados en CD todos tus discos y casetes), no van a venir con otro invento todavía más caro y todavía más moderno para que te veas obligado a tirar a la basura los CDs junto con los discos y las casetes? ¿Solución? Pasas de todo y empiezas a coleccionar cochecitos y... ¡un comprador de discos menos!

    VIII. La oferta de la industria del disco es excesiva y gratuita.

    Una manera perfecta de alienar al comprador: demasiados lanzamientos, demasiados nombres nuevos, demasiadas modas y demasiadas tendencias... Teniendo en cuenta que el disco no es un bien de consumo esencial como el jabón o el pan, la mayor parte de productos están destinados al fracaso. Las estadísticas no mienten: la mayor parte de los discos venden menos de cien copias. El exceso de nuevos valores todavía empeora más la situación. No se cuida a los clásicos porque, en caso de éxito, los contratos con los novatos resultan más beneficiosos para las compañías que los de los artistas consagrados, más exigentes, para empezar, en los tantos por ciento de beneficios.

    IX. La industria del disco nos ha estado obligando a comprar un álbum con doce (o más) canciones desconocidas por una que nos gusta.

    Es decir: nos obliga a comprar doce kilos de arroz cuando pedimos uno para hacer una paella. En realidad es más grave: es como si, cuando vamos a comprar un kilo de arroz, nos obligasen a comprar once kilos de residuos y basura. Personalmente opino que, hablando de música popular, la canción constituye la unidad de medida y que es muy fácil encontrar canciones buenas, emocionantes o divertidas en cualquier temporada, pero resulta muy difícil que quien ha grabado una de esas canciones consiga producir, al mismo tiempo, diez más del mismo nivel. La mayor parte de la música que sale a la venta son cortes de relleno y eso lo saben los propios artistas, productores y editores. En una palabra: estoy profundamente convencida de que hacer desaparecer el mercado de singles constituyó un error irreversible.

    X. La profesionalidad del personal de la industria se ha degradado ostensiblemente.

    Lo normal ahora es que en las discográficas trabaje gente de marketing y no gente de música. Pero vender chorizos es diferente de vender canciones y sus tecnicismos equivocados les han llevado a la crisis. Los contestadores automáticos están permanentemente enchufados para evitarse la molestia de contestar a tus llamadas. Y, llegado el caso de que consigas contactar, nadie va a saber quién eres -prueba irrefutable de que no hacen su trabajo y no leen revistas- y te van a tratar a patadas (hay excepciones, pero casi siempre se trata de amigos o gente de los viejos tiempos). Cuando yo empecé a publicar, fueron las compañías las que contactaron conmigo para hacerme llegar sus discos… Pero entonces no se hablaba de crisis y ahora sí.

    XI. El mercado del disco está en manos de señores que no pertenecen al mundo de la música.

    La crisis de los primeros 90 acabó con las tiendas de discos. Sólo han sobrevivido establecimientos altamente especializados y los grandes almacenes se han quedado como únicos en ofrecer música al gran público. Desprecio al cliente, desconocimiento del producto y unas reglas mercantilistas simplistas y reaccionarias rigen los principales puntos de venta de música de este país. La oferta se reduce al mínimo según criterios equivocados de gente que no entiende ni valora lo que es la música.


    Via: www.45-rpm.net

    viernes, 7 de septiembre de 2007

    ¿Qué es el telemárketing?



    Casualmente, en los ultimos dias nos enteramos de que esa "gran compañía" llamada Ono ha entrado por primera vez en beneficios. La verdad es que da bastante rabia que una empresa que presta una nula atención al cliente, que deslocaliza todo lo deslocalizable, que capa determinado tráfico de internet a sus usuarios (cuando no los deja sin servicio, directamente), etc, etc... empiece a tener beneficios. Ahora ya está todo justificado. Lo mismo el siguiente paso es poner un 807 para atención al cliente en vez del famoso 902.


    Via: teleopes.blogspot.com